Domingo lluvioso en la noche

No tiene sentido describir lo que es un domingo lluvioso en la noche
a un domingo lluvioso en la noche.

Él ya sabe lo que es.

Conoce que el fondo de nubes que inunda mi ventana me arropa.

Observa que en mi paz está el sentir a mi madre en calma
o a mi abuelo escuchar música clásica desde su sillón.

Hace el canto de los grillos y de las ranas
tan definido como el borde de una gota de rocío sobre una hoja.

Sabe desplegarse como una alfombra
para que mi corazón pueda sentarse a meditar.

Juega a hacer sonar la radio mejor,
a volver más verde la grama de un estadium de beisbol,
a convertir el silencio en algo respirable,
a que la claridad sea su niña…

Todo eso lo hace. Y algunas cosas más.

Abre el espacio para que las notas de una guitarra eléctrica
quiebren el vacío como se quebraría un vidrio
y todos los pedazos encajasen en mí
como las piezas de un rompecabezas.

(Pink Floyd suena mejor que nunca cuando es domingo en la noche y llueve).

La explicación entonces, no es para él.

Es para ti, que por elegante casualidad,
un domingo lluvioso en la noche, me lo has preguntado.

Para Ysa.

Liliana está despierta

Hoy miro por la ventana
y encuentro paz en las nubes…

En su volverse violeta
y en mi volverme como ellas
celebro la vida en letras:

Liliana está despierta

Su ojos sólo requieren
témperas azul y rosa
para brillar como agua
rociada de mariposas

Liliana está despierta

Y yo la acuné en mis brazos
susurrándole el planeta
contándole de ranitas
lluvias, tambores y estrellas
con toda mi fé en su lucha
liberándome en su pena

(me prometo que algún día
seré de algodón como ella)

Mientras, voy a mi sueños
alegría hecha certeza
porque sonrió cuando dije

que Liliana está despierta

Hablando conmigo mismo

Me hablo en mis sinceridades. Me escribo en una solitaria noche. Me acerco a mi propio ser desde mi propia respiración clara, desde mi propia oscuridad, desde mis propias dudas. Me veo al espejo, esperando lo mejor o lo peor, pero siempre manteniendo la mirada.

Estando ahí, me creo, me acepto, me sueño, me dibujo, me siento, me admiro, me aprecio, me evalúo…

Me quiero, me empiezo a escuchar.

Me reconozco como expresor de sensaciones y tardes de lluvia tenues.