Voy caminando por una calle cerca de mi casa, y escucho detrás de mi un potecito de plástico siendo pateado varias veces. Pensé que era un niño, pero al voltear me doy cuenta que es una señora como de setenta años que venía jugando fútbol muy concentrada. Sin tiempo de nada, recibo pase a los pies y la oportunidad de anotar. Después de celebrar el gol con la señora, me dice, con un lindo acento de montaña “La jugada la armé yo, pero el que tenía que hacer el gol era usted, mijo”.

Así somos los latinoamericanos.

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Aullido

Tienes que querer quemarte a ti mismo en tu propia llama: ¡cómo te renovarías si antes no te has convertido en ceniza!

Nietzsche – del Camino del Creador, Así Habló Zaratustra

Encontrar esa llama y arder en azules, naranjas, violetas. Saltar a colores pertenecientes a espectros aún desconocidos. La sorpresa espera, viene con la vida. Escuchar lenguajes olvidados, revitalizarlos con el atrevimiento de crear. Hacer de la respiración y los sentidos un tejido dinámico, hecho de todos los tiempos. Reconocer la voz verdadera de entre las demás, darle forma y carácter, para pensar, comunicar, intercambiar, adversar: amar. Nada es incorrecto, porque todo está dentro del círculo.

Pedirle a la luna que con su luz helada, con su sabiduría de vieja que tanto ha visto, que abra mis sentidos a lo verdaderamente importante: lo que hace que me vuelva tan ligero, tan ligera, que soy elementos y fluyo. Ser elegante reencontrando posibilidades.

Poner belleza con las manos en el cosmos. Atento, atenta: está ahí, al alcance del corazón y de todos los sentidos.

Vuelta de espiral

De regreso a las letras para compartir. Dejé de tener noches silenciosas para escribir, se fueron transformando en cotidianidad, luego en sostenidos intentos de despertar en mis manos la habilidad para la música y el arte visual, y finalmente en el camino que me llevó a conocer, enamorarme y andar la vida junto a mi esposa.

Ahora vivo en una hermosa ciudad montañosa. Este lugar me regala noches tranquilas forradas de nubes tan densas que el cielo se pone rosado y los vidrios del ventanal a mi lado izquierdo se empañan como una botella de cerveza fría. Estoy rodeado de naturaleza comunicándose en el idioma de los sentidos. Por ejemplo, ya ha puesto a la vista dos escorpiones en la casa para recordarme que todas las formas de vida reclaman sus espacios.

Para dibujar bien, me ha tocado dibujar mal incontables veces hasta que la mano capta la tarea. El impulso ineludible que me lleva a creer que se pueden develar mundos nuevos a través de las letras, sólo podría materializarlo nadando en el mar de las palabras, no mirándolas desde la orilla. Entonces aquí estoy para intentarlo de nuevo, en una vuelta de espiral.

Domingo lluvioso en la noche

No tiene sentido describir lo que es un domingo lluvioso en la noche
a un domingo lluvioso en la noche.

Él ya sabe lo que es.

Conoce que el fondo de nubes que inunda mi ventana me arropa.

Observa que en mi paz está el sentir a mi madre en calma
o a mi abuelo escuchar música clásica desde su sillón.

Hace el canto de los grillos y de las ranas
tan definido como el borde de una gota de rocío sobre una hoja.

Sabe desplegarse como una alfombra
para que mi corazón pueda sentarse a meditar.

Juega a hacer sonar la radio mejor,
a volver más verde la grama de un estadium de beisbol,
a convertir el silencio en algo respirable,
a que la claridad sea su niña…

Todo eso lo hace. Y algunas cosas más.

Abre el espacio para que las notas de una guitarra eléctrica
quiebren el vacío como se quebraría un vidrio
y todos los pedazos encajasen en mí
como las piezas de un rompecabezas.

(Pink Floyd suena mejor que nunca cuando es domingo en la noche y llueve).

La explicación entonces, no es para él.

Es para ti, que por elegante casualidad,
un domingo lluvioso en la noche, me lo has preguntado.

Para Ysa.

Liliana está despierta

Hoy miro por la ventana
y encuentro paz en las nubes…

En su volverse violeta
y en mi volverme como ellas
celebro la vida en letras:

Liliana está despierta

Su ojos sólo requieren
témperas azul y rosa
para brillar como agua
rociada de mariposas

Liliana está despierta

Y yo la acuné en mis brazos
susurrándole el planeta
contándole de ranitas
lluvias, tambores y estrellas
con toda mi fé en su lucha
liberándome en su pena

(me prometo que algún día
seré de algodón como ella)

Mientras, voy a mi sueños
alegría hecha certeza
porque sonrió cuando dije

que Liliana está despierta

Hablando conmigo mismo

Me hablo en mis sinceridades. Me escribo en una solitaria noche. Me acerco a mi propio ser desde mi propia respiración clara, desde mi propia oscuridad, desde mis propias dudas. Me veo al espejo, esperando lo mejor o lo peor, pero siempre manteniendo la mirada.

Estando ahí, me creo, me acepto, me sueño, me dibujo, me siento, me admiro, me aprecio, me evalúo…

Me quiero, me empiezo a escuchar.

Me reconozco como expresor de sensaciones y tardes de lluvia tenues.

Marzo

Tarde de humo y serpientes en llamas
un grano del reloj de arena estalla el vidrio
se suspende mi mundo entre dos gritos:

desconsuelo de mi madre
indolencia de cualquiera

en el medio yo
haciéndome nada con todos
el corazón líquido
un océano de tristeza
difundiendo vida
en azules acuarelas

Recuerdo tu momento de mayor locura
mencionando un sol índigo
que enciende historias olvidadas
-historias necesarias-
del fuego sagrado en el alma
para sacar de la oscuridad
la dimensión femenina
fuerza de los frágiles
arte de dedicar poemas, cartas y libros
valentía para decir la verdad a quien sea
orgullo de ser yo mismo
venezolano, latinoamericano, un ser humano

¿Sabes algo?
en ti siempre se reflejó
la guitarra soñadora de mi padre
y en esa madera brillante tú también te reflejaste

Y lo juro
ayer pude verte pasar
frente a la fila de próceres
con la emoción de un cuento
que hace mucho tiempo
vi condensarse en niebla
esa niebla en minerales
el mineral en estatuas
esas estatuas en sangre
la sangre en unos latidos
y los latidos en carne
la carne en consciencia viva
la vida en algo palpable
un mito que me has legado
con un final memorable:

se cuadraron en tu honor
los mismísimos inmortales

Ahora me toca a mí escribir la segunda parte

luego te sentí ascender
explotar en supernova
llover en hermandad
dejarnos una dulce estela de paz

Hoy las lágrimas riegan mi jardín de cristal
Mañana lo volverán tricolor cuando te sienta pasar

Líneas para siempre recordar lo que me diste con la historia de tu vida.

Hugo Chávez, inspiración eterna. Gracias. Hasta la victoria siempre, Comandante.

Madrugada del 7 de Marzo de 2013.